El futuro de Movement Solutions: Lucas Magasich sobre liderazgo, equipo y rendimiento humano
- Marcelo Arancibia
- 24 ago
- 14 min de lectura

Entrevista a Lucas Magasich, CEO y cofundador de Movement Solutions
Movement Solutions está entrando en una nueva etapa. Después de más de doce años de funcionamiento y cerca de catorce años desde que aparecieron sus primeras ideas, el proyecto se prepara para un cambio que va mucho más allá de una nueva infraestructura.
Para comprender hacia dónde se dirige MS, conversamos con Lucas Magasich, CEO, gerente general y cofundador del centro. Su historia permite entender no solo cómo nació Movement Solutions, sino también por qué la empresa ha mantenido desde sus inicios una cierta incomodidad frente a las respuestas fáciles, los procedimientos sin fundamento y las divisiones tradicionales entre rehabilitación, entrenamiento, educación y salud.
Lucas no se define únicamente por su rol administrativo. Es kinesiólogo, educador y una de las personas que ha sostenido la operación y el crecimiento de MS desde su fundación. Mientras Marcelo Arancibia empuja constantemente nuevas ideas y posibilidades, Lucas cumple una función complementaria: ordenar, priorizar, filtrar y convertir esas ideas en proyectos que efectivamente puedan ocurrir.
En esta entrevista hablamos sobre el origen de Movement Solutions, el impacto que tuvo en su formación el trabajo con pacientes neurológicos, la importancia de los equipos interdisciplinarios, su evolución hacia el liderazgo ejecutivo y la visión que está detrás de la próxima etapa de MS.
Lucas, para comenzar, ¿cómo describirías tu relación con Movement Solutions?
Soy parte de Movement Solutions desde antes de que tuviera este nombre y desde antes de que existiera como el proyecto que las personas conocen hoy. Actualmente soy su gerente general y CEO, pero mi relación con MS comienza desde la fundación y, en realidad, incluso un poco antes.
Llevamos más de doce años funcionando formalmente, pero si uno considera las conversaciones, inquietudes e ideas iniciales, estamos hablando de un proceso cercano a los catorce años. Movement Solutions no apareció de un día para otro. Fue tomando forma a partir de experiencias profesionales, conversaciones entre socios, preguntas que no encontraban respuesta y una necesidad bastante fuerte de hacer las cosas de una maner

a diferente.
Al principio no existían cargos tan definidos. Como ocurre en muchos proyectos que recién comienzan, todos hacíamos un poco de todo. Evaluábamos, atendíamos, entrenábamos, organizábamos, limpiábamos, resolvíamos problemas y tratábamos de construir una identidad mientras manteníamos el centro funcionando. Con el crecimiento del equipo y el aumento del impacto de MS, nuestros roles fueron especializándose.
En mi caso, con el tiempo fui entendiendo que podía aportar especialmente desde la administración, la gestión y la operación. Hoy una parte importante de mi trabajo consiste en conectar la visión de Movement Solutions con la capacidad real de ejecutarla.
¿De dónde nace la idea de crear Movement Solutions?
Nace principalmente de una inconformidad. Cuando salí de la universidad y comencé a enfrentarme a la realidad de la kinesiología, viví una frustración importante. Veía que muchas cosas se hacían sin demasiado sentido, sin un argumento claro o simplemente porque siempre se habían hecho de esa manera.
No se trataba de que todo estuviera mal ni de pensar que nosotros teníamos todas las respuestas. Se trataba de notar que muchas decisiones no parecían surgir de un razonamiento suficientemente profundo. A veces se aplicaban procedimientos porque correspondían a un diagnóstico, porque eran parte de una rutina o porque alguien los había enseñado así. Sin embargo, faltaban preguntas fundamentales: ¿por qué estamos haciendo esto?, ¿qué queremos modificar?, ¿cómo sabremos si está funcionando?, ¿qué necesita realmente esta persona? y ¿qué otras variables están influyendo en su situación?
Esa incomodidad fue el primer motor. Antes de pensar en abrir un centro, apareció la necesidad de construir una forma distinta de abordar a las personas. Queríamos que las decisiones tuvieran sentido, que pudieran explicarse y que existiera una relación coherente entre lo que evaluábamos, lo que hacíamos y los resultados que buscábamos.
Movement Solutions nació desde la práctica, no desde una estrategia comercial. Primero apareció una forma de pensar. Después tuvimos que buscar cómo transformarla en un equipo, un sistema de trabajo y, finalmente, una organización.
En tu formación hubo una experiencia en neurología que terminó siendo determinante. ¿Qué ocurrió durante ese periodo?
Tuve la suerte de hacer mi internado de rehabilitación en un centro de tratamiento neurológico en Viña del Mar. Después del internado me quedé trabajando allí durante mis primeros dos años como profesional.
Desde el punto de vista clínico aprendí muchísimo. Profundicé en cómo se genera el movimiento, cómo se organiza, cómo se modifica y cómo podemos intervenir cuando una persona presenta una alteración neurológica. La neurología me sigue interesando mucho porque obliga a razonar el movimiento con bastante profundidad.
Sin embargo, lo que más marcó mi manera de pensar no fue solamente el conocimiento clínico. Fue observar cómo funcionaba un verdadero equipo interdisciplinario.
En ese lugar trabajaban kinesiólogos, terapeutas ocupacionales, fonoaudiólogos, psicólogos y otros profesionales. Cada uno tenía conocimientos y responsabilidades distintas, pero todos intervenían sobre una misma persona. El trabajo no consistía en que cada especialidad hiciera su parte de manera aislada. Había comunicación, objetivos compartidos y una comprensión más amplia de las necesidades del paciente.
Ahí entendí que trabajar en equipo no significa únicamente compartir un espacio físico o derivarse pacientes. Significa tomar decisiones considerando perspectivas diferentes y aceptar que ningún profesional, por competente que sea, puede comprender por sí solo todas las dimensiones de una persona.
Esa experiencia se convirtió en el núcleo de mi forma de pensar y sigue influyendo hasta hoy en cómo entiendo Movement Solutions.
¿Cómo se conecta esa experiencia neurológica con un centro orientado a problemas musculoesqueléticos, entrenamiento y rendimiento?
Mi principal cuestionamiento fue bastante simple: si para una persona con una afectación neurológica considerábamos tantas variables y construíamos un equipo alrededor de sus necesidades, ¿por qué no hacíamos algo similar con una persona neurológicamente sana que presentaba un problema musculoesquelético o que quería desarrollar sus capacidades?
Parecía existir una mirada muy completa cuando las capacidades estaban comprometidas por una enfermedad neurológica, pero una mirada mucho más reducida cuando alguien tenía dolor de rodilla, una lesión deportiva, dificultades para volver a correr o simplemente quería entrenar mejor.
En estos casos, con frecuencia se observaba únicamente la zona dolorosa o el diagnóstico. Se perdía de vista a la persona, su historia de movimiento, el deporte que practicaba, su contexto, sus temores, sus objetivos, su capacidad física y la forma en que todos esos elementos se relacionaban.

La intención fue llevar esa lógica integral hacia la salud musculoesquelética y el rendimiento humano. No copiar el funcionamiento de un centro neurológico, sino rescatar su capacidad de mirar a la persona desde distintos ángulos y aplicarla a una población que, aun estando neurológicamente sana, también necesitaba respuestas más completas.
Ahí comenzó a aparecer lo que después sería Movement Solutions: un espacio donde rehabilitación y entrenamiento no fueran mundos separados, donde el movimiento fuera el eje común y donde las decisiones pudieran enriquecerse mediante el trabajo del equipo.
¿Qué lugar ocupó el deporte en la construcción de esta idea?
El deporte ha sido una parte importante de mi vida y también influyó profundamente en la manera en que imaginamos MS. El deporte te obliga a pensar en capacidades, adaptación, disciplina, incertidumbre, trabajo a largo plazo y rendimiento. También demuestra que una persona nunca se reduce a una articulación o a un diagnóstico.
Cuando alguien quiere volver a practicar un deporte, no basta con que disminuya el dolor. Necesita recuperar fuerza, velocidad, coordinación, confianza, tolerancia a la carga y capacidad para responder a situaciones cambiantes. Si el objetivo es desarrollar rendimiento, las exigencias son todavía más amplias.
Desde esa perspectiva, resultaba poco lógico mantener una frontera rígida entre rehabilitación y entrenamiento. La persona no deja de ser paciente un viernes para convertirse mágicamente en deportista el lunes. Existe una continuidad. Primero puede necesitar recuperar una capacidad; después debe volver a exponerla a cargas mayores y, finalmente, integrarla dentro de las demandas reales de su actividad.
El deporte nos ayudó a comprender esa continuidad. También nos enseñó que el progreso no se obtiene mediante soluciones aisladas, sino mediante procesos organizados, evaluados y sostenidos en el tiempo.
¿Cómo evolucionaste desde el trabajo clínico hacia tu rol actual como CEO?
La evolución fue bastante natural. Al principio, como decía, todos hacíamos de todo. A me
dida que Movement Solutions fue creciendo, también aumentó la necesidad de ordenar el funcionamiento de la empresa.
Un equipo más grande necesita roles claros, procesos, prioridades, comunicación y decisiones operativas. No basta con tener buenos profesionales o una metodología interesante. Si la organización no funciona, esa calidad no siempre logra llegar de manera consistente a las personas.
Con el tiempo fui reconociendo que tenía habilidades y una motivación especial por esa área. Me fui haciendo cargo de la administración, la gestión y la operación del centro. Eso me permitió desarrollar un rol que hoy disfruto mucho: tomar una idea y construir las condiciones para que pueda realizarse.
Ser CEO de MS no significa para mí alejarme de la esencia clínica o educativa. Al contrario, significa protegerla desde otra posición. Mi tarea es conseguir que aquello que decimos que somos pueda sostenerse en la práctica: en cómo trabaja el equipo, en cómo se toman decisiones, en cómo se organiza el centro y en la experiencia que viven las personas.

Una visión puede ser muy atractiva, pero necesita estructura. Si no tiene responsables, recursos, tiempos y prioridades, continúa siendo solo una idea.
Has dicho que, a grandes rasgos, tu trabajo consiste en “hacer que las cosas pasen”. ¿Qué significa eso en la práctica?
Significa convertir intenciones en acciones concretas. En Movement Solutions aparecen constantemente ideas nuevas: proyectos educativos, mejoras clínicas, cambios en la experiencia del cliente, incorporación de profesionales, nuevas evaluaciones, tecnologías, servicios y formas de comunicar lo que hacemos.
El desafío no es únicamente generar ideas. También hay que determinar cuáles responden realmente a nuestra identidad, cuáles son prioritarias, cuáles podemos implementar ahora y cuáles necesitan mayor preparación.
Hacer que las cosas pasen implica ordenar esa complejidad. Hay ideas que pueden ejecutarse inmediatamente; otras requieren construir un equipo, conseguir infraestructura, diseñar un proceso o esperar el momento adecuado. Decir que una idea es buena no significa que deba realizarse mañana.
Mi trabajo consiste en filtrar, priorizar y aterrizar. También implica hacer seguimiento, anticipar problemas y asegurar que el crecimiento no dependa solamente del entusiasmo inicial. Para que un proyecto se mantenga, debe integrarse dentro de la operación y tener una razón clara para existir.
Muchas veces la gestión parece menos visible que una clase, una evaluación o una publicación. Sin embargo, es lo que permite que esas acciones ocurran de manera repetible y no como esfuerzos aislados.
¿Cómo describirías al equipo que se ha formado en Movement Solutions?
Tengo la suerte de trabajar con un equipo brutalmente diverso. No buscamos que todas las personas piensen exactamente igual. Buscamos que compartan ciertos principios y que puedan aportar desde perspectivas distintas.
La diversidad profesional y personal es una fortaleza cuando existe una dirección común. En MS conviven profesionales con experiencias, intereses y maneras de observar diferentes. Esa diferencia permite discutir, cuestionar decisiones y evitar que la metodología se transforme en algo rígido.
Lo importante es que el equipo comparta la intención de comprender antes de intervenir, de argumentar sus decisiones, de seguir aprendiendo y de poner a la persona en el centro. Queremos que alguien pueda recibir una atención coherente independientemente del profesional que lo acompañe, pero sin eliminar la individualidad ni el criterio de cada integrante.
Construir equipo es mucho más complejo que contratar personas talentosas. Requiere desarrollar confianza, lenguaje compartido, espacios para discutir casos, responsabilidades claras y una cultura en la que sea posible preguntar o reconocer que una decisión debe modificarse.

La evolución de Movement Solutions ha dependido directamente de esa construcción colectiva. Los fundadores podemos haber iniciado la idea, pero el MS actual es el resultado del trabajo de muchas personas.
¿Cómo se complementan tú y Marcelo Arancibia en la dirección de la empresa?
Tengo la suerte de trabajar de la mano de una tremenda persona y un tremendo profesional, que además es prácticamente mi hermano. Con Marcelo nos complementamos muy bien porque tenemos fortalezas diferentes.
Él suele ser la cabeza más creativa y soñadora. Está constantemente imaginando hacia dónde podemos avanzar, detectando oportunidades y empujando el proyecto hacia adelante. Esa energía ha sido fundamental para que Movement Solutions no se conforme con lo que ya consiguió.

Mi función es tomar muchas de esas ideas, filtrarlas, ordenarlas y priorizarlas. Algunas se pueden aterrizar hoy; otras necesitan transformarse en proyectos para el futuro; y algunas, aun siendo interesantes, quizás no corresponden al momento o a la dirección de MS.
Esa complementariedad nos permite combinar ambición con estructura. Una organización necesita capacidad para imaginar algo que todavía no existe, pero también necesita personas capaces de convertir esa imaginación en decisiones operativas.
Evidentemente no significa que uno solamente sueñe y el otro únicamente administre. Ambos participamos de la visión y de la ejecución. Sin embargo, reconocer nuestras inclinaciones naturales nos ha permitido distribuir mejor las responsabilidades y confiar
en el aporte del otro.
Después de tantos años, esa relación también exige conversación, discusión y capacidad para cambiar de opinión. No siempre pensamos igual, pero compartimos el propósito de construir un Movement Solutions mejor.
Movement Solutions está preparando un cambio importante. ¿Qué puedes contar sobre esta nueva etapa?
Todavía no puedo entregar todos los detalles porque estamos en la última fase de un proyecto muy importante. Lo que sí puedo decir es que se viene un cambio de casa y que queremos construir algo único para nuestra región y también para nuestro país.
No estamos buscando una infraestructura diferente únicamente para tener más espacio o para que el centro se vea mejor. Lo más importante es darle una infraestructura adecuada a una forma de pensar que llevamos años desarrollando.
Durante mucho tiempo nuestra metodología, el equipo y los servicios han evolucionado dentro de las posibilidades de la sede actual. La nueva etapa busca que el espacio físico deje de ser una limitación y se convierta en una herramienta para expresar mejor lo que somos.
Eso incluye la educación, la kinesiología, el entrenamiento, la psicología, la traumatología y las distintas áreas que continuarán integrándose al proyecto. Queremos un lugar que permita colaboración, evaluación, intervención, aprendizaje y desarrollo humano. No se trata de instalar servicios independientes bajo un mismo techo, sino de facilitar que trabajen conectados.
La nueva infraestructura debe estar al servicio de la metodología. El edificio por sí solo no garantiza una mejor experiencia ni mejores resultados. Lo que le entrega valor es lo que ocurre dentro: cómo se recibe a las personas, cómo se analiza su situación, cómo se comunican los profesionales y cómo se acompaña cada proceso.
Cuando hablas de construir algo “único”, ¿a qué te refieres realmente?
Ser único no significa ser extravagante ni hacer algo diferente solamente para llamar la atención. Significa ser coherente con nuestra identidad y desarrollar una propuesta que no se limite a reproducir lo que ya existe.
Queremos que el espacio se alinee con nuestra manera de comprender el movimiento y el rendimiento humano. Eso supone superar divisiones tradicionales: rehabilitación por un lado, entrenamiento por otro, salud mental en otro lugar y educación como una actividad ocasional.
Para nosotros, una persona puede necesitar varios de esos elementos en distintos momentos de su vida. Puede llegar por una lesión y posteriormente querer entrenar. Puede estar físicamente preparada, pero necesitar apoyo psicológico para volver a competir. Puede querer mejorar su rendimiento y descubrir que la nutrición, la recuperación o el contexto cotidiano están limitando su progreso.
Lo único no será tener muchas prestaciones. Será construir relaciones reales entre ellas y conseguir que la persona no tenga que reconstruir su historia cada vez que pasa de un servicio a otro.
También queremos que Movement Solutions continúe siendo un espacio de educación. Enseñar obliga a revisar lo que hacemos, argumentarlo y mantenernos en permanente actualización. La educación no es un producto separado de nuestra práctica: es una parte de la cultura que queremos proteger.
¿La nueva etapa representa un cambio de identidad para MS?
No la entiendo como un abandono de nuestra identidad, sino como su evolución. Movement Solutions ha cambiado constantemente desde que nació. Lo que hacíamos al principio no es exactamente lo mismo que hacemos hoy, porque el conocimiento ha avanzado, las necesidades de las personas han cambiado y el propio equipo ha aprendido.
Sin embargo, hay principios que se mantienen. La inconformidad frente a las respuestas automáticas sigue presente. La necesidad de trabajar en equipo continúa siendo central. El movimiento sigue sien

do el lenguaje común y la persona sigue siendo más importante que una técnica o un servicio específico.
La próxima etapa nos permitirá expresar esos principios a una escala mayor. Naturalmente aparecerán desafíos nuevos. Un equipo más amplio y una operación más compleja pueden hacer que una organización pierda cercanía o coherencia si no trabaja deliberadamente para conservarlas.
Por eso, el crecimiento no puede medirse únicamente en metros cuadrados, cantidad de profesionales o nuevos servicios. También debe evaluarse en la capacidad de sostener la cultura, mantener la calidad de las decisiones y conseguir que cada persona entienda qué está haciendo y por qué.
¿Por qué es difícil responder exactamente cómo será Movement Solutions dentro de cinco o diez años?
Porque una de las características de MS es que siempre está cambiando. Podemos explicar los proyectos que se vienen de aquí a fin de año o durante el próximo periodo, pero sería poco honesto afirmar que ya sabemos con precisión cómo será la organización dentro de muchos años.
Queremos evolucionar de acuerdo con lo que las personas necesitan, con lo que el equipo aprende y con la forma en que avanza la ciencia. Eso no significa moverse sin dirección ni perseguir todas las tendencias. Significa mantener una identidad suficientemente clara y, al mismo tiempo, la flexibilidad necesaria para revisar cómo la expresamos.
La ciencia del entrenamiento, la rehabilitación y la salud continúa desarrollándose. También cambian las expectativas de las personas, la tecnología disponible y las posibilidades de seguimiento. Algunas herramientas que hoy parecen indispensables podrían perder relevancia, mientras que otras que todavía no conocemos podrían mejorar profundamente nuestra manera de trabajar.
Nuestro compromiso no puede ser con una herramienta específica. Debe ser con la capacidad de aprender, evaluar y adaptar lo que hacemos sin abandonar el criterio.
Has mencionado varias veces el concepto de rendimiento humano. ¿Qué significa para el futuro de MS?
El rendimiento humano será el eje de lo que viene. Para nosotros, rendimiento no significa exclusivamente deporte de alto nivel ni resultados competitivos.
Cada persona tiene una expresión de rendimiento relacionada con su propia vida. Para alguien puede ser regresar a una cancha después de una lesión. Para otra persona puede ser entrenar sin miedo, mantener su independencia a medida que envejece, tener energía para jugar con sus hijos o recuperar una actividad que había abandonado.
Una persona que compite necesita rendimiento, pero también lo necesita alguien que quiere vivir con mayor capacidad. Lo que cambia son los objetivos, las demandas y las métricas relevantes.
Por eso hablamos de entregar todo lo que una persona necesite para desarrollar su rendimiento. No significa que todos deban utilizar todos los servicios ni que exista un programa idéntico para todos. Significa construir un sistema capaz de identificar qué necesita cada persona, acompañarla durante distintas etapas y conectar los recursos apropiados.
El rendimiento humano integra salud, capacidad física, recuperación, confianza, aprendizaje y contexto. Nuestro desafío es convertir esa visión amplia en experiencias simples y comprensibles para quien llega a Movement Solutions.
Para cerrar, ¿qué debería esperar una persona de esta nueva etapa de Movement Solutions?
Debería esperar una versión más completa y mejor conectada de aquello que venimos construyendo desde el inicio.
Queremos que una persona pueda encontrar un equipo que la escuche, que comprenda sus objetivos y que sea capaz de explicar sus decisiones. Un espacio donde rehabilitación, entrenamiento y las demás áreas no compitan entre sí, sino que se integren cuando sea necesario.
También debería esperar evolución. No queremos presentar una solución definitiva y quedarnos quietos. Queremos seguir cuestionándonos, aprendiendo y modificando lo que sea necesario para responder mejor.
La nueva casa será importante, pero el futuro de Movement Solutions no depende únicamente de un lugar. Depende de las personas que trabajan en él, de la cultura que construimos y de nuestra capacidad para transformar conocimiento en acciones que realmente ayuden.

En términos simples, lo que se viene es todo aquello que una persona pueda necesitar para desarrollar su rendimiento humano. Ese es el desafío y también la dirección que queremos seguir.
Una infraestructura para una idea que comenzó hace catorce años
La historia de Movement Solutions no comenzó con la búsqueda de un edificio ni con la decisión de reunir diferentes servicios. Comenzó con una incomodidad: la sensación de que muchas intervenciones podían hacerse con mayor sentido, mejor razonamiento y una comprensión más completa de las personas.
La experiencia de Lucas Magasich en rehabilitación neurológica le mostró tempranamente el valor de los equipos interdisciplinarios. El deporte, posteriormente, reforzó la necesidad de comprender el movimiento como un continuo que conecta rehabilitación, desarrollo de capacidades y rendimiento.
Hoy, desde su rol como CEO, Lucas tiene la responsabilidad de transformar esa visión en estructura, procesos y proyectos concretos. La nueva etapa de MS representa precisamente eso: la posibilidad de entregar una casa más adecuada a una metodología que ha evolucionado durante más de una década.
El desafío será crecer sin perder las preguntas que dieron origen al proyecto. Seguir preguntando por qué se hacen las cosas, qué necesita realmente cada persona y cómo puede un equipo trabajar de manera más coordinada para ayudarla.
Porque el futuro de Movement Solutions no consiste solamente en hacer más. Consiste en conectar mejor todo lo que puede contribuir al rendimiento humano.

Conoce la próxima etapa de Movement Solutions
Movement Solutions se prepara para una evolución importante. Durante los próximos meses iremos mostrando el proyecto, sus nuevos espacios, las áreas que formarán parte de él y la manera en que esta nueva etapa busca transformar la experiencia de rehabilitación, entrenamiento y rendimiento humano.
Sigue nuestras plataformas y visita los enlaces de Movement Solutions para conocer las próximas novedades.






Comentarios